Un colaborador suyo acude a usted enojado por
el ultimo aumento de sueldo utilizando palabras desagradables hacia usted y su organización,
como le respondería?
En una organización, en especial
las de gran número de empleados, muy a menudo encontramos todo tipo de personas
con las cuales debemos aprender a entendernos. Hay ciertas situaciones que
suelen hacer que los compañeros de trabajo se comporten de manera distinta, una
de esas situaciones es cuando está de por medio el patrimonio. El salario está sujeto
a ciertas variaciones externas que el empleador debe tomar en cuenta y calcular
el alza salarial en base a lo que establezca el ministerio de trabajo. En este
ejercicio debemos responderle a un empleado que se ve afectado por el alza
salarial recibida y tenemos que establecer cuál sería nuestra reacción.
En una situación
en donde este de por medio el dinero que recibe un empleado al mes, se debe de
tener mucho tacto para poder llegar a un acuerdo el cual sea satisfactorio para
las dos partes. Un colaborador en descontento muchas veces puede ser nocivo
para la organización, si no se sabe tratar de la manera más adecuada. En primera
instancia, ya que el compañero está mostrando una actitud de enojo y su
vocabulario se está tornando desagradable, mi respuesta seria una invitación a
que se tranquilice y lo invitaría a un lugar más privado para que el encuentro
sea más personal. Si este no logra llegar a un estado emocional equilibrado
pues no cabria otra alternativa más que llamar a alguien de seguridad para que
nos acompañara en la pequeña reunión.
En un
estado más calmo, trataría de entablar una conversación empática pero asertiva
con el empleado en base a su descontento. Esta conversación tratara de
esclarecer los motivos de su descontento, en este caso sería más que todo el
problema económico que él está padeciendo. Una vez establecido los argumentos y
quejas que él pueda tener y ya con un ambiente más sereno lo llevaría a mi
oficina para poder informarme de manera más exacta acerca de las cifras reales
de las cuales estamos hablando. En estos casos, lo ideal es tener toda la información
disponible para poder llegar a un acuerdo o negociación. Esta información debe
ser más que todo de las funciones que él hace, su desempeño, su salario, si él
tiene jefes inmediatos y su horario.
Cuando toda
la información esté disponible y el terreno de conversación este claro, trataría
de hacerle ver por qué se decidió en ese aumento. Es importante que el empleado
entienda que los números con los que se trabajan no son números arbitrarios o
subjetivos. Con esto no queremos simplemente quitarnos la responsabilidad de
nuestras decisiones pero si fundamentarlas, hay que ser claros en esto y
hacerle entender que el aumento no es
negociable pero que existen otras alternativas para poder solucionar su problema,
todo esto debe ser respaldado por su rendimiento. Si el colaborador es una persona con un desempeño
alto, que su trabajo es evaluado de manera óptima y que su relación con sus
compañeros y jefes es cordial y apropiada, entonces se puede hablar de extender
su horario de trabajo, asignarle más tareas o desarrollar algún sistema de bono
o compensación por un trabajo que exceda las expectativas que se puedan trazar
de antemano.
En mi opinión
un empleado debe ser tratado con responsabilidad así como también entender que
no son maquinas. Las emociones pueden salir a relucir de manera instintiva
cuando el empleado siente que su bolsillo es amenazado y no estaría de más el
escucharle y entender el por qué de su descontento. Todo esto debería ser
tratado manera tal que nadie se salga de tono ni que se le falte el respeto a
alguien. Cuando se llegase a un acuerdo le recordaría al empleado que su reacción
inicial se le tolerara solo en esta ocasión y que otra falta de respeto
semejante resultaría en una amonestación. Hay que entender que como seres
humanos somos seres pensantes y que con un poco de elocuencia y comunicación lógica
podemos lograr acuerdos productivos, así como también que el empleado tiene
derecho a recapacitar y a su vez que el dialogo es fundamental para llegar a un
compromiso satisfactorio.
Si al final
el empleado no acepta nuestras sugerencias y alternativas, si su desempeño es
bajo o la relación con sus compañeros o jefes es problemática pues lo lógico sería
romper la relación laboral ya que no habría ningún tipo de solución que pueda
satisfacer a las dos partes.
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