lunes, 9 de julio de 2012

Un colaborador suyo acude a usted enojado por el ultimo aumento de sueldo utilizando palabras desagradables hacia usted y su organización, como le respondería?


Un colaborador suyo acude a usted enojado por el ultimo aumento de sueldo utilizando palabras desagradables hacia usted y su organización, como le respondería?



                En una organización, en especial las de gran número de empleados, muy a menudo encontramos todo tipo de personas con las cuales debemos aprender a entendernos. Hay ciertas situaciones que suelen hacer que los compañeros de trabajo se comporten de manera distinta, una de esas situaciones es cuando está de por medio el patrimonio. El salario está sujeto a ciertas variaciones externas que el empleador debe tomar en cuenta y calcular el alza salarial en base a lo que establezca el ministerio de trabajo. En este ejercicio debemos responderle a un empleado que se ve afectado por el alza salarial recibida y tenemos que establecer cuál sería nuestra reacción.

En una situación en donde este de por medio el dinero que recibe un empleado al mes, se debe de tener mucho tacto para poder llegar a un acuerdo el cual sea satisfactorio para las dos partes. Un colaborador en descontento muchas veces puede ser nocivo para la organización, si no se sabe tratar de la manera más adecuada. En primera instancia, ya que el compañero está mostrando una actitud de enojo y su vocabulario se está tornando desagradable, mi respuesta seria una invitación a que se tranquilice y lo invitaría a un lugar más privado para que el encuentro sea más personal. Si este no logra llegar a un estado emocional equilibrado pues no cabria otra alternativa más que llamar a alguien de seguridad para que nos acompañara en la pequeña reunión.

En un estado más calmo, trataría de entablar una conversación empática pero asertiva con el empleado en base a su descontento. Esta conversación tratara de esclarecer los motivos de su descontento, en este caso sería más que todo el problema económico que él está padeciendo. Una vez establecido los argumentos y quejas que él pueda tener y ya con un ambiente más sereno lo llevaría a mi oficina para poder informarme de manera más exacta acerca de las cifras reales de las cuales estamos hablando. En estos casos, lo ideal es tener toda la información disponible para poder llegar a un acuerdo o negociación. Esta información debe ser más que todo de las funciones que él hace, su desempeño, su salario, si él tiene jefes inmediatos y su horario.

Cuando toda la información esté disponible y el terreno de conversación este claro, trataría de hacerle ver por qué se decidió en ese aumento. Es importante que el empleado entienda que los números con los que se trabajan no son números arbitrarios o subjetivos. Con esto no queremos simplemente quitarnos la responsabilidad de nuestras decisiones pero si fundamentarlas, hay que ser claros en esto y hacerle entender que el aumento  no es negociable pero que existen otras alternativas para poder solucionar su problema, todo esto debe ser respaldado por su rendimiento.  Si el colaborador es una persona con un desempeño alto, que su trabajo es evaluado de manera óptima y que su relación con sus compañeros y jefes es cordial y apropiada, entonces se puede hablar de extender su horario de trabajo, asignarle más tareas o desarrollar algún sistema de bono o compensación por un trabajo que exceda las expectativas que se puedan trazar de antemano.

En mi opinión un empleado debe ser tratado con responsabilidad así como también entender que no son maquinas. Las emociones pueden salir a relucir de manera instintiva cuando el empleado siente que su bolsillo es amenazado y no estaría de más el escucharle y entender el por qué de su descontento. Todo esto debería ser tratado manera tal que nadie se salga de tono ni que se le falte el respeto a alguien. Cuando se llegase a un acuerdo le recordaría al empleado que su reacción inicial se le tolerara solo en esta ocasión y que otra falta de respeto semejante resultaría en una amonestación. Hay que entender que como seres humanos somos seres pensantes y que con un poco de elocuencia y comunicación lógica podemos lograr acuerdos productivos, así como también que el empleado tiene derecho a recapacitar y a su vez que el dialogo es fundamental para llegar a un compromiso satisfactorio.

Si al final el empleado no acepta nuestras sugerencias y alternativas, si su desempeño es bajo o la relación con sus compañeros o jefes es problemática pues lo lógico sería romper la relación laboral ya que no habría ningún tipo de solución que pueda satisfacer a las dos partes.

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